Los 150 salmos completos. El texto hebreo original, cómo se pronuncia y el español, versículo por versículo. No hace falta saber hebreo.
Edición digital. La imagen es una representación: lo que recibe son archivos PDF para descargar.
Esto no es una muestra en imagen: es el libro funcionando. Cada palabra hebrea lleva debajo cómo se pronuncia. Apague el español y léalo usted.
No lo es. Son veintidós estrofas de ocho versículos, una por cada letra del alfabeto hebreo, y los ocho versículos de cada estrofa empiezan con esa letra. Las ciento setenta y seis veces, sin fallar una.
Al traducir, ese acróstico desaparece. Por eso ese salmo aburre leído en español y asombra leído en hebreo. Y no es el único: hay seis salmos construidos así.
Está en 39 salmos. Ninguna versión se atrevió a traducirla: aparece tal cual, en cursiva, desde hace cuatrocientos años.
Encabeza cuatro salmos. No es una instrucción espiritual: era el nombre de una canción popular. Indicaba con qué melodía cantarlo.
El Salmo 91:1. La misma palabra —tzel— está en el nombre de Betzalel, el que construyó el Tabernáculo: «bajo la sombra de Dios».
Los Salmos ya venían divididos en cinco libros, y cada uno cierra con su doxología. Casi ninguna Biblia en español se lo señala.
Una por cada salmo. La palabra hebrea que lo sostiene, cómo se pronuncia y qué significa, con el versículo donde aparece. Para la casa, la oficina o la iglesia.

No es una imagen: el texto son trazos. El mismo archivo se imprime nítido a veinte centímetros o a un metro y medio.
29,7 × 42 cm para colgar, y 40 × 22,5 cm para apoyar sobre un escritorio o un piano. Las 150 en los dos.
Por si la imprenta se lo pide como imagen. 600 archivos en total, que son suyos y no vencen.
Las 22 letras y las vocales, una lección por día. El texto de práctica es el Salmo 119, porque sus estrofas van en orden alfabético: se aprende una letra y se leen sus ocho versículos. Al séptimo día está leyendo un salmo entero.
Los 176 versículos con su estrofa y su letra a la vista. El acróstico que en español es invisible, aquí se ve de principio a fin.
Selah, lamnatseaj, maskil, miktam, higaión, shigaión, al-tashjet. Qué se sabe de cada una, qué se discute, y por qué quedaron en cursiva.
Si reza el Salmo 23 de memoria, si enseña en la escuela dominical, si prepara una prédica o lidera un grupo pequeño. Si alguna vez se preguntó qué dice el texto antes de que alguien lo tradujera. No necesita saber nada de hebreo: la pronunciación va escrita en letras nuestras.
Esto no es un curso de idioma. No enseña gramática ni conversación, y no sirve para viajar a Israel. Es el texto bíblico con su pronunciación al lado, para leerlo. Si lo que quiere es estudiar hebreo como lengua, este no es el producto y prefiero decírselo antes.
Códice de Leningrado, el manuscrito completo más antiguo de la Biblia hebrea, con su puntuación vocálica. Dominio público.
Transliterada palabra por palabra desde el texto puntuado, en letras españolas. Donde el texto dice el Nombre, se lee Adonai, como se hace al leerlo en voz alta.
Reina-Valera 1909, dominio público. Es la versión de la que se revisó la Reina-Valera 1960 que usted conoce, así que le va a sonar familiar.
Sí. Esa es toda la idea. Debajo de cada palabra hebrea está escrito cómo suena, con nuestras letras. Lo acaba de hacer arriba, en el lector de esta página: eso es exactamente lo que va a encontrar en los cinco tomos.
Son archivos PDF. Se descargan y se abren en el teléfono, la tablet o la computadora, con el lector que ya tiene. No hay aplicaciones, no hay que registrarse en ningún lado y no vencen.
Los 150 salmos completos, versículo por versículo. Son 2.461 versículos y unas 570 páginas repartidas en cinco tomos. No hay resúmenes ni selección.
No. El diccionario se consulta: se busca una palabra en español y aparece su raíz hebrea. Este se lee: es el texto bíblico completo con su pronunciación. Se complementan, pero son dos obras distintas y se compran por separado.
Escríbame. La transliteración está hecha letra por letra sobre el texto puntuado, pero el hebreo tiene casos discutidos. Si encuentra alguna que le suene rara, la reviso y le mando el archivo corregido sin costo.
Sí. Están maquetados en tamaño A5, que entra en una hoja carta doblada o se imprime tal cual para anillar. Es para su uso personal; no para reproducir y distribuir.
Cinco tomos, 150 láminas y tres bonos. Todo en PDF.